Los cercos blancos de sal en gorras oscuras y las manchas amarillas en gorras claras suelen ser el resultado visible de sudor, grasa de la piel y productos acumulados con el tiempo.

Cuanto antes las trates, más fácil suele ser eliminarlas.

Lo que necesitarás

  • Agua fría
  • Detergente suave apto para el tejido
  • Paño suave o cepillo suave
  • Producto quitamanchas adecuado
  • Toalla limpia
  • Soporte de forma para el secado

1. Revisa el material

Nunca supongas que el mismo proceso de limpieza es seguro para todas las gorras.

2. Haz una prueba

Prueba primero el detergente o el quitamanchas en una zona discreta.

3. Trata la badana

Ahí suele concentrarse la mayor cantidad de sudor y grasa.

Trabaja con suavidad en lugar de frotar el tejido con fuerza.

4. Trata el cerco visible

Aplica el tratamiento elegido, adecuado para el tejido, siguiendo sus indicaciones.

Deja actuar el tiempo necesario sin dejar que productos agresivos se sequen innecesariamente sobre la gorra.

5. Lava de forma adecuada

Si la gorra es lavable a máquina, usa un sistema de soporte de forma para proteger su estructura.

Si no, límpiala a mano según las recomendaciones del fabricante.

6. Seca al aire con soporte

Remoldea antes de secar y mantén la gorra sostenida hasta que esté completamente seca.

La mancha desaparece. La gorra se queda.

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